27.2.09

Dwarf goddess








The
revenge
will
be
sinister

Look at me, look at me,
but look at me well.
Because tomorrow when you do not find me,
you are not going to recognize me.

24de juniode2003

Alejandro me dijo algo que me dejó pensando. Quizás tenga razón. No puedo tomarme la vida menos en serio, como me dijo un médico. “Cielo, tenés que tomarte la vida menos en serio”- contestó cuando le pregunté por qué tenía semejante dolor de cabeza y estómago..] Abz

25.2.09

Ironia

Yo te dije que no era todo al pedo, te dije o no? te lo dije, si te lo dije. Y vos, cuando yo te lo dije. Que dijiste? Vos decis?.

La.musica.que.escuchan.todos.

Mis canas, al palo

A veces creo que cada cosa por mas minima que salga de mi boca, vos como una serpiente digo mas como una vibora te la succionas y la tratas como si vos la hubieras dicho. Estoy cansada de fingir que lo dijiste vos, esto es muy agotador. Lo dejo publicado y escrito despues de presenciar uno de tus tantos dicursos, falsos por cierto. Y que algun dia se te ocurra visitarme y leerme, ya que no creo que te lo diga a menos que te des cuenta persona.
Dejando esto de lado que no hace mas que amargarme el día. Estoy con una felicidad ultimamente que volví a lo que era, que reencontre mi niñez cuando nos juntamos de nuevo y saber que ahí siempre fue mi lugar en el que estuve que estar.

24.2.09

Sabado a la noche otra vez

Si les soy sincero, no me gusta ir a bailar, me gusta ir a bares o charlar de la vida por ahi." Mis amigos Tienen plata para ir a los boliches, pero no tienen plata para ir a un barcito a tomar un café y charlar como la gente. Que soretes que son, ahora se los voy a recriminar en el msn :D ···· [Yo, Adolescente]
*caramelodelimon1-:es bueno saber que no soy la unica con la peste del grinch jajajja =D Creo que uno busca constantemente gente con quien identificarse, que le interesen las mismas cosas y que pasé por las mismas situaciones que pasa o pasó uno. No me llenaba de falsos “te entiendo” o “tenes razón” para silenciarme y comenzar a hablar de sus problemas. No sé, hay amigos que están para divertirse y otros para cosas serias.••• Me hicieron creer que la secundaria era totalmente innecesaria…pero estaba equivocado. Lo que aprendí en base a las relaciones humanas no se enseña en ninguna materia, eso se aprende junto con el que se sienta al lado tuyo en el banco durante todo el año, con esa persona a la cual le compartís tus miedos, con el que te hace reír y con el que hablas de todas esas...que te hacen llorar.-
♫♪ Hay algo que está sonando seguro que ya lo oías, la tierra está vibrando con distinta melodía.Ni dioses locos de furiani demonios vengativosni naves extraterrestresni algún cometa perdido.LA HISTORIA ES MUCHO MÁS CLARA Y TIENE TAMBIÉN SENTIDO LA TIERRA SE ESTÁ QUITANDODE ENCIMA AL PEOR ENEMIGO.Vienen los cuatros jinetes cabalgando vienen digo AGUA, TIERRA, FUEGO Y AIREVIENEN DE TU PROPIO OMBLIGO.[cosas de la civilización.]EL CAMINO ES COMPLICADOQUIZÁ COMO NUNCA HA SIDO. .., ♫♪

17.2.09

"Te voy
a molestar·· Y bien molestado". -Sofia
It’s not me, it’s you









De repente me he dado cuenta.Esto es lo que quiero ser.De repente me he dado cuenta.Porque demonios significa tanto para mi.

11.2.09

"Me parece que en mi casa hay un duende de los CD´s"
Me quedo con una frase que me resulta más certera que 40 "manuales" de autoayuda:

"CREO QUE LA CORRESPONDENCIA AL PASADO NO LLEGA"

(LEYENDO "galletitassurtidas.com")

9.2.09

Yo creía que era la unica que queria patear a Barney,, ¬

PATEAR UN BARNEY*





Barney y sus amigos en Perico




(Foto de Marcelo Abud)





El otro día llego y lo escucho a Seba que dice que tiene ganas de patear un Barney
No es el primero al que le pasa.
¿Por qué existe este deseo general, inconsciente muchas veces, de tener en el fondo de la casa un Barney atado para patearlo? Estar tomando el té, de lo más bien, y de pronto mirar por la ventana sin querer, y verlo, y acordarse y salir a patearlo. Ni con saña ni con odio ni con ningún gesto en especial. Así, natural. Objetivamente. Mirarlo y patearlo.A mí, personalmente, me pasa que cuando voy caminando y doblo la Necochea y me doy con un Barney y sus amigos moviéndose en medio de la gente, sonrío, automáticamente. Pero no es una sonrisa sana. No… Tiene como un dejo de malicia. Y me sorprendo yo misma de esa sonrisa, cada vez. Entonces, lo que hago inmediatamente es tratar de detectar dónde tiene los agujeros por donde mira el que está adentro (porque adentro de los Barneys hay humanos), para mirarlo yo a los ojos verdaderos y decirle con la mirada que a mí no me engaña. Que yo sé que algo oculta. Que me doy cuenta de que adentro del disfraz no hay esa sonrisa ingenua del muñeco. El muñeco puede estar mirando para allá, pero el que está adentro, ¿a dónde mira?, ¿qué mira? ¿Las carteras de las señoras que pasan? ¿La cola de las chicas? Eso: hay como una cosa ineludible de voyeurismo ambulante en el Barney.¿Entonces el deseo de patearlo viene de esta actitud deshonesta que uno presiente en la persona que está adentro del muñeco? ¿O son ganas de ganas, nomás? ¿El arte por el arte?
Porque se puede captar a veces comentarios de gente en general, en situaciones de charla cotidiana, en los que se observa que el deseo no viene provocado por el humano que está adentro del muñeco ni por su posible actitud, sino por el muñeco propiamente dicho (en la mayoría de los casos por el muñeco Barney específicamente), como por ejemplo el siguiente:

“A mí me dan ganas de patearlos porque me parece que son ridículos; porque tienen la cola gorda. Hay un Mickey y no le querés pegar al Mickey; pero ¡un Barney! Es la cara, es los bracitos cortitos del muñeco, los dientes –un coso blanco puesto que no sabés qué es- y los ojos entreabiertos, con una cara de boludo impresionante. ¡Te dan unas ganas de pegarle…!”.


Hay antecedentes: ahí lo tenemos a Calamaro reprimiendo el instinto asesino delante del mimo, del clown.
Ahora bien: los humanos que están adentro, son humanos comunes y corrientes que se ponen un disfraz de Barney y se ganan la vida sacándose fotos con los chicos. Ellos están ahí parados con el disfraz puesto y vienen los chicos y hay otro humano –sin disfraz- que trabaja con ellos que saca las fotos con una cámara digital. Entonces después tienen una impresora donde imprimen las fotos y se las venden a los chicos ahí nomás. Un trabajo, después de todo. Pero igual, es evidente que ganarían más plata poniéndose ahí y dejándose patear. No tendrían que gastar en tinta, por ejemplo. Y tendrían una clientela mucho más amplia.
(Una vez yo venía de la terminal haciendo un barco con un folleto que me había dado una chica y me encuentro con el Barney y sus amigos en la esquina de la Normal. Casi sin pensarlo, me acerco al Barney y le ofrezco el barco. Él pone la palma abierta, yo le pongo el barco y me dice gracias. Le sonrío –con aquella sonrisa que ya dije-. Pero ¿por qué este impulso de acercamiento malicioso? ¿Por qué este coquetear con el deseo de hacerle algo?).
Por supuesto, no es mi intención desprestigiar a los muñecos Barneys ni a sus ocupantes. Simplemente llamar la atención sobre esta actitud nueva que todos descubrimos dentro de nosotros mismos desde su aparición masiva en la vida urbana jujeña.
(No deja de ser surrealista tampoco. Una vez había un muñeco empanada gigante repartiendo folletos en la esquina de Belgrano y Balcarce). Pienso que también estaría bueno sentarse alguna vez en la vereda de una noche sin gente a charlar con el Barney. A tratar de saber qué le pasa al Barney. A desentrañar sus sentimientos ocultos. Su verdad. Con las cajas vacías de Ribeiro atrás, haciendo barricada contra el viento frío. Yo primero trataría de que él me contara sus cosas, de descubrir qué le pasa, cómo opina. Le sacaría la cabeza para entrar más en confianza. O capaz podríamos meternos los dos adentro de él mismo (del muñeco) y hacer una fogata, ya que es tan grande… A lo mejor hasta me conmovía porque el Barney era un tipo solo, que la mujer se había ido de la casa porque tenía otro (capaz el Power Ranger rojo, andá a saber), y, llorando, le pedía perdón por haber tenido siempre ganas de patearlo y ahí me curaba. Nos abrazábamos y yo le juraba jamás volver a tener ningún gesto inhumano ni inmuñeco para con él.Pero bueno. Esto dejando que la imaginación fluya. La realidad es otra y es innegable. Uno ve un Barney y lo quiere patear, no se sabe por qué. No hay respuesta. Se lo ve y se lo quiere patear. Listo. (El que piense que se trata de una actitud exclusiva de gente violenta, sepa que él también tiene incorporado este deseo oculto. Es ineludible. ¡Pero si el propio Barney se mira al espejo y se quiere patear!).


* Dentro de la categoría “Barney” queda incluido todo muñeco gigante con persona adentro que se para preferentemente en las esquinas a sacarse fotos con los chicos (a que los chicos se saquen fotos con él), y que uno lo ve y le vienen ganas de acercarse y patearlo. Puede ser, además de Barney propiamente dicho, los amigos de Barney en general, el Hombre Araña, o Winnie the Pooh –aunque éste ya se encuentre un poco desacreditado en el ambiente-, entre otros.
.
.[Nota publicada en Revista Intravenosa Nº 6 (Jujuy, Mayo 2008)].
(El verano y sus chicas de verano). Yo no quería venir. Pero el sol y el mediodía y mi peinado nuevo y mi remera verde. (En esto parece que todas las remeras son verdes, al final). Y ayer me dejé el resaltador destapado y así ya no puedo ponerme a estudiar. Me pregunto si cuando llegue el frío voy a poder seguir poniéndome mis zapatillas blancas. Al final estaba bueno The Clash. Uno siempre con sus prejuicios.

Publicado por //galletitassurtidas.blogspot.com